El tratamiento

Antes de ser tratados, los pacientes son examinados, con el fin de dar un diagnóstico y de encontrar la causa original del problema. Se investiga como la queja influye al movimiento y viceversa. El movimiento depende del sistema muscular y por eso, la correcta funcionalidad de los músculos es crucial para una rehabilitación con éxito.

Un buen funcionamiento de la musculatura permite que la articulación se mueva correctamente. Es por esto que el masaje intensivo (masaje de los tejidos profundos) del músculo afectado, es una parte importante del tratamiento. Entrenamiento excesivo, postura incorrecta y stress son sólo tres ejemplos de cómo pueden ocurrir contracturas y adherencias musculares (nudos). Además, una lesión de alguna articulación, puede provocar una sobrecarga muscular (por compensación), por causa del dolor y disfunción.

A través del masaje de los tejidos profundos, la tensión disminuye y las adhesiones se curan, lo cual permite que el riego sanguíneo vuelva a ser normal en la zona afectada. Una buena circulación sanguínea es esencial para la recuperación.

Inactividad y lesiones son causas de debilidad muscular. La condición muscular se tiene que mejorar; con este fin, se da a los pacientes un programa de ejercicios y pueden hacer uso del gimnasio para realizar dichos ejercicios.